domingo, 27 de marzo de 2011

El futuro del periodismo


Resulta inimaginable pensar en un mundo sin adelantos tecnológicos y científicos donde cada vez estamos rodeados de importantes invenciones que han marcado el antes y el después de una era que se viene forjando desde la revolución industrial hasta nuestros días. Más aún resulta inevitable hacer vista gorda a las actuales tecnologías de la información que han ido surgiendo a pasos agigantados hasta tal punto de sorprendernos con las cada vez mayores herramientas dispuestas a ser utilizadas por el hombre con distintos fines específicos. Internet es una de ellas, y es en esta línea donde el periodismo ha desarrollado sus más importantes avances de manera de estar a la altura de la innovación y dar señales de seguir la senda de la revolución digital.

Las actuales aplicaciones en las que se ve inmerso gracias a la revolución de las nuevas tecnologías hacen vislumbrar el futuro de la profesión como una disciplina dentro de la nueva era tecnológica de las comunicaciones. De hecho ya es posible apreciar el increíble boom de los periódicos digitales alrededor del mundo, donde Chile no ha sido la excepción. Diarios como El Mercurio, La Tercera y hasta algunos medios regionales ya han adoptado esta innovadora forma de leer el diario, sin tener la necesidad de adquirir un ejemplar en el kiosco como se hacía durante décadas.

 ¿Pero es posible para una empresa periodística sustentarse digitalmente y dejar de lado el papel tradicional por las nuevas tecnologías? Si bien el cambio al nuevo formato puede resultar algo extraño para algunos, el futuro de las comunicaciones tiene su horizonte puesto en la Red, la que cada vez va más en expansión a medida que se van incorporando nuevos adelantos en la era digital. Desde luego el papel nunca dejará de existir, pero sí representa un paso importante la adaptación a las nuevas tecnologías con miras a un futuro que se percibe con importantes avances en lo que a entrega de información se refiere.



A raíz de lo que ha significado la elaboración de contenidos de libre acceso en la web ha surgido un debate sobre el modelo de negocio que permita sostener al periodismo que se ha hecho y que se quiere hacer con miras hacia el futuro. El volumen de usuarios cobra gran importancia a la hora de conseguir que la gente pague por un buen periodismo, el cual tenga un impacto directo en los lectores, ya que no es posible ofrecer un producto de calidad a cambio de nada. Por otra parte existe la convicción de que mientras más gente lea un diario gratuitamente, mayor influencia y poder puede tener éste sobre las personas y, de esta manera, conseguir más adeptos, sobre todo si se trata de información relevante y de interés para los ciudadanos, quienes responden acudiendo a los sitios web y consumiendo información. Tampoco podemos dejar de lado lo que ha significado el concepto de publicidad de lo que era antes y el después de la era digital en todos los medios, donde la prensa escrita ha sido una de las más perjudicadas, pero que ahora se encuentra inmersa en la búsqueda de soluciones para salir airosa de los cambios que ya existen.
 


De cualquier manera internet se ha convertido en el centro de la innovación tecnológica durante ya bastantes años, y ello queda demostrado en las múltiples aplicaciones en las que se ha visto incluida hasta el día de hoy. El cada vez mayor consumo de información se está realizando principalmente a través de esta herramienta, superando tanto a la prensa como a la televisión. Esto no quiere decir que ambos medios hayan dejado de tener importancia en aportar con profesionalidad en la entrega de información. Las nuevas tecnologías han otorgado esta nueva alternativa por querer estar acorde a los tiempos que exigen una reestructuración en los medios tradicionales los que han estado abiertos a la experimentación, destinando sus mejores recursos a favor de la revolución tecnológica.

Abramos las puertas al nuevo periodismo.

lunes, 21 de marzo de 2011

Lugares comunes en discurso de Obama en Chile

Santiago de Chile, 21 mar (PL) El autonombrado Discurso para las Américas que pronunció el presidente estadounidense, Barack Obama, en Chile tuvo más de la retórica habitual del mandatario que de propuestas supuestamente novedosas respecto a los nexos de Washington con la región.

Lo que hizo fue repasar los espacios de colaboración y cómo se pueden profundizar; en términos de anuncio no hubo mucho nuevo, espetó aquí un reconocido comentarista televisivo terminada la alocución.

Acerca de la denominada "Alianza Igualitaria", el titular de la Casa Blanca insistió en la teoría de "un trato entre socios iguales" en el contexto de una "nueva era de asociación" entre su país y el resto del hemisferio.

"Cuando América Latina es más próspera, Estados Unidos es más próspero", subrayó Obama en una media hora aproximadamente de intervención, en la que exaltó las potencialidades de la zona geográfica en materia económica y comercial.

Estados Unidos "invierte tres veces más en esta parte del mundo que en China", ilustró el gobernante norteño, quien también aludió a supuestos intereses comunes en materia de seguridad, narcotráfico, democracia y derechos humanos.

En ese sentido Obama volvió a recurrir a viejos argumentos de corte injerencista y amenazante en relación con la realidad de Cuba, denunciados aquí por organizaciones políticas y sociales.

Eludió, en cambio, referirse a la política de estrangulamiento económico que representa el bloqueo, cuyo cese pidieron insistentemente las organizaciones populares chilenas en la antesala de la visita.

Sobre la inevitable referencia a la intervención militar de Washington y sus aliados europeos en territorio libio, intentó explicar por qué fue iniciada en medio de su periplo por la región.

"Estamos trabajando con marcos de tiempo muy breves", dijo el jefe de Estado norteamericano, quien señaló sentir "un orgullo increíble por las fuerzas armadas (de su país), que tienen grandes tareas en todo el mundo", aseveró.

Concluido su discurso en Chile, centenares de jóvenes aquí marcharon por el céntrico Paseo Ahumada de Santiago, coreando consignas de repudio contra Obama: "No queremos, no nos da la gana, ser una colonia norteamericana" y "Fuera los yanquis de América Latina" -indicaron los manifestantes.